NISSAN CIERRA
- 10 junio, 2020
- esther trullàs
- Actualidad
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NISSAN CIERRA. El precio de Leviatán.
Nissan cierra sus instalaciones en Barcelona y entre puestos directos e indirectos más de 25.000 personas se quedarán sin empleo.
Los trabajadores se movilizan y toman las calles de Barcelona bajo las consignas “NISSAN NO SE CIERRA” “BASTA DE MENTIRAS”, exigiendo a la Generalitat que evite el cierre.
Me pregunto cómo la Generalitat o el propio Gobierno de España van a impedir el cierre de las instalaciones. Quizás puedan manejar docilidades impositivas, ventajas fiscales o exigir el cumplimiento de acuerdos si los hubiere, que facilitaron en su día la instalación de la factoría en Barcelona.
Quizás se pueda argumentar que es más caro cerrar la planta que mantenerla abierta con ayudas públicas, de vuelta a las ventajas fiscales que el resto de mortales nunca tenemos.
Nada de lo que hagan nuestros gobiernos va a servir para nada.
Tristemente la capacidad de nuestra Administración Pública solo demuestra potencia y firmeza con “enemigos” pequeños: los jubilados, los trabajadores por cuenta ajena, los autónomos, las pequeñas y medianas empresas, y quizás alguna gran empresa en horas bajas, pero Estas empresas son gigantes que arrodillan gobiernos. Entre estos molinos además se forjan alianzas como Renault-Nissan-Mitsubishi, quién les va a toser?
Incluso, si apuramos, un cambio en la legislación laboral que permita directamente esclavizar a los trabajadores de Nissan para salvaguardar la planta, seguro que después nos exigirán el restablecimiento del derecho de pernada.
Como método directo y efectivo para presionar a Makoto Uchida, podríamos dejar de comprar, consumir o incluso reparar cualquier producto de la marca Nissan. Un boicot comercial popular, integral y masivo sobre todos los productos de la marca en el Estado Español. –igual esto si les fastidia- Claro que esto presenta ciertos problemas por ejemplo: Que ocurre con todo el sector comercial que vende y distribuye dichos productos, en definitiva los trabajadores de los concesionarios de Nissan y puestos asociados. Además otro problema obvio es que el boicot comercial también nos lo pueden hacer a nosotros y si dejamos de comprar Nissan quizás Gran Bretaña se enfade porqué su planta de Suderland se ve afectada por los Nissan que allí se producen y se venden en nuestro mercado y piensan, pues boicot a los productos de España. –¿Pero estos no se habían ido ya?
En realidad, todos los grupos automovilísticos tejen sus estrategias de producción asignando la fabricación de determinados vehículos a tal o cual factoría en función del destino final del producto, de los costes de transporte y producción y un largo etc. que se me escapa, por lo que aparte de la presión que acabo de señalar, que les toca directamente el bolsillo, las personas de a pie poco o nada pueden hacer.
Hemos cedido el dominio y el control del planeta a estos grandes grupos, ya sean automovilísticos, farmacéuticos, energéticos, químicos o alimentarios, bajo la hipótesis de que su creciente y descontrolado leviatanismo nos iba a favorecer individualmente, incluso colectivamente, y aunque esto fuera cierto, que lo dudo , el precio a pagar es que pueden hacer lo que quieran cuando quieran.
10/06/2020
Antoni Quera